En un solo puerto peruano, cada año más de 2000 delfines mueren atrapados en redes de pesca de manera incidental, y esta cifra aumenta mucho más en el mundo. Por ello, los científicos han desarrollado alternativas para evitar que los delfines y otra fauna marina quede atrapada en estas redes.
Sin embargo, estas alternativas, conocidas como pingers o alarmas acústicas, son poco prácticas y caras en países como el Perú. Así, investigadores de Perú, Brasil e Inglaterra desarrollaron una propuesta ecológica con botellas de plástico recicladas para salvaguardar la vida de los delfines, según los resultados publicados en la revista Fisheries Research.
“Buscamos alternativas de bajo costo con materiales locales y ecológicas. Y con ello evitamos que cada año se reduzca la población de delfines en la pesca incidental”, comenta Joanna Alfaro, bióloga e investigadora de la Universidad Científica del Sur.
Una solución más innovadora y económica
En el mundo y en el Perú, para salvaguardar la vida de los delfines, se usan pingers que son pequeñas alarmas acústicas que emiten ondas a unos 600 metros de distancia como máximo y que son colocadas en las redes. Los cetáceos, mediante su ecolocalización (sistema de localización natural), perciben el sonido, cambian su trayectoria en el mar, con lo que se evita que queden atrapados por las redes de pescar accidentalmente.
A comparación de otros dispositivos, el pinger se caracteriza por ser un método pasivo con los delfines, funcionar de forma autónoma y con baterías de larga duración. A pesar de esto, implementar esta herramienta en países como el Perú equivale a un costo económico elevado: «aproximadamente 100 dólares, una suma demasiado alta para la economía de los pescadores artesanales del país», enfatiza la investigadora.
Para solucionar este problema, elaboraron una propuesta innovadora con menos costo: agregar botellas recicladas a redes de pescar. Para la elaboración de esta propuesta, primero se buscó trabajar con materiales locales, de fácil acceso, como lo son las botellas de plástico que se usan como reflectores de sonidos y en el caso de las botellas de vidrio se introduce en su interior un perno para que haga un sonido que simule la onda del sonido del pinger.
De esta manera, con ayuda de la ecolocalización, los delfines orientan su trayectoria en base al eco de las botellas. «Funciona como una alarma. Supongamos que alguien está llegando a su casa y escucha una alerta por la derecha de la calle. La persona sabe que por esa zona está pasando algo que no está bien», comenta Alfaro.
Así se les ocurrió una propuesta con menos costo: integrar botellas de plástico y de vidrio recicladas en redes de pescar. Alfaro comenta que “se buscó alternativas de bajo costo fabricadas con materiales locales para que no se importen aparatos de otros países”.
Principales hallazgos
En el estudio, no se registró una mayor cantidad de delfines capturados; sin embargo, se enfatiza en la barrera para aplicar esta innovación: algunos pescadores se resisten a implementar herramientas para reducir las capturas incidentales.
A comparación de Zanzibar y Brasil, en el caso del Perú el estudio no dio resultados considerables al implementar esta idea en la superficie de su mar. La investigación estima que esto se deba al ruidoso ambiente acústico cercano a la superficie del mar peruano.
Alfaro subraya que “probablemente el ruido que hacen las botellas se camufla bajo el ruido del tránsito de embarcaciones; es decir, hay tanta bulla en el mar impide que las botellas funcionen como se espera”.
A pesar de este escenario, todavía es viable aplicar esta propuesta en el mar del Perú, ya que las investigadoras realizaron el estudio en un puerto en específico: el puerto de Salaverry, pero en el país existen más de 100 puertos en lo que se pueden capturar delfines accidentalmente. Por eso aún es factible colocar esta idea en diferentes profundidades, pesquerías y puertos.
Si bien antes en el país se han implementado otras alarmas como los pingers, la propuesta sostenible del estudio resalta por ser la primera en integrar botellas recicladas en las redes de pescar dentro del Perú con los pescadores artesanales.
Una proyección para salvar la vida de los delfines
La investigadora espera que esta propuesta sea el primer paso que motive más acciones que salvaguarden la vida de los delfines, pero ante todo que se asegure la sostenibilidad entre estos cetáceos y la pesquería. “Cuando se encuentra un aparato o sistema que ayude a los delfines a reducir su captura, sí o sí se tiene que contemplar que también se apoye al pescador o por lo menos no se perjudique», acota Alfaro.
Dadas las circunstancias que se vive en el mar peruano, el Estado debe realizar más esfuerzos en trabajar esta problemática, debido a que faltan normativas que obliguen a adoptar medidas para reducir la captura incidental. Hasta el momento, la academia y entidades de investigación se han involucrado en este problema, pero se requiere mayor participación estatal.
En el estudio también participaron Per Berggren, Jeffrey A. Neasham y Andrew J. Temple de la Newcastle University, Jeffrey C. Mangel de Pro Delphinus, Matt Sharpe de School of Natural & Environmental Sciences, Narriman Saleh Jiddawi del Institute of Marine Sciences University of Dar Es Salaam, Gabriel Larre del Grupo de Estudos de Mamíferos Aquáticos do Rio Grande do Sul.