Investigaciones científicas Paper

Científicos hallan bacterias multirresistentes a antibióticos en gallinazos y cormoranes de los Pantanos de Villa

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Imagen de gallinazo. (Foto: Alessandro Currarino)
El estudio identificó además bacterias multirresistentes en más del 34% de muestras analizadas proveniente de aves de este humedal

El problema de la resistencia antimicrobiana ha crecido en los últimos años hasta traspasar la frontera hospitalaria e instalarse en los frágiles ecosistemas naturales. Así lo demuestra un reciente estudio, que ha puesto en evidencia un hallazgo de riesgo para la salud pública y ambiental: la existencia de bacterias multirresistentes en aves que habitan en el Refugio de Vida Silvestre Los Pantanos de Villa, ubicado en Lima.

Los investigadores, que publican sus resultados en la revista EcoHealth, analizaron 23 aislamientos de la bacteria Escherichia Coli (E. coli), causante de infecciones intestinales, recolectadas de 41 aves pertenecientes a 15 especies distintas. En ellas, identificaron niveles altos de resistencia para antibióticos de uso frecuente, tales como la tobramicina y la ampicilina. Un 34.8% de estas bacterias tenían un perfil de multirresistencia a diferentes familias de antibióticos. Es decir, tres o más familias de antibióticos no tenían efecto frente a estas bacterias.

Además, un 8.7% eran cepas productoras de betalactamasas de espectro extendido (ESBL), que son bacterias con capacidad de anular el efecto de los antibióticos de importancia crítica que se utilizan actualmente; o sea, aquellos que son usados cuando todos los demás fallan Estas fueron encontradas en dos especies: el gallinazo de cabeza negra (Coragyps atratus) y el cormorán neotropical (Phalacrocorax brasilianus).

«Lo que nosotros esperábamos no era encontrar resistencia, porque ellos no están expuestos directamente a un tratamiento antibiótico. Pero al estar en contacto con tanta actividad humana a través de los desechos, aguas residuales, entre otras cosas que llegan a estas lagunas, pueden llegar a actuar como reservorio», detalla Kathya Espinoza, autora del estudio e investigadora de la Universidad Científica del Sur.

Una amenaza latente para la salud pública

La peligrosidad sanitaria de estas bacterias también se observa en su capacidad virulenta. Cerca del 48% de los aislamientos presentaban una variedad de genes relacionados con la variante uropatógena de la E. coli (UPEC). Este tipo es el principal responsable de infecciones severas urinarias en seres humanos.

Por otro lado, los investigadores también confirmaron la presencia del gen de la toxina Shiga (stx-1) en el 13.1% de las bacterias analizadas. Este gen está relacionado con la aparición de cuadros diarreicos y enfermedades gastrointestinales graves en las personas.

Pese a que el riesgo de contagio directo desde un ave hacia un humano es relativamente bajo, pues requiere un contacto estrecho con las heces, la diseminación de las bacterias en el ambiente es una amenaza constante para la salud.

“Si un humano llega a adquirir estas bacterias multirresistentes, cuando reciba tratamiento, este no va a funcionar. Ello te va reduciendo las alternativas”, señala Espinoza.

El papel de la dieta y el impacto humano

Una de las principales interrogantes es la manera en la que estas especies desarrollan la resistencia contra fármacos que nunca han consumido. La respuesta se encuentra en el impacto de la contaminación humana que sufren los Pantanos de Villa, que se encuentra presionado por la urbanización y expuesto constantemente a residuos.

Estas aves adquieren las bacterias a través de su alimentación diaria y el contacto directo con aguas contaminadas. El gallinazo de cabeza negra, un ave carroñera, se alimenta de residuos en basurales, mientras que el cormorán neotropical consume peces en cuerpos de agua con desechos. Así, sus sistemas digestivos terminan siendo colonizados por estos patógenos.

«Se transmiten plásmidos, que son elementos móviles que llevan información genética a las demás bacterias y así se van reproduciendo. De esta manera, se mantienen en el medio ambiente», explica Espinoza.

La importancia del enfoque “Una Sola Salud”

Este estudio se enmarca en la visión científica de “Una Sola Salud” (One Health), que postula que la salud de los seres humanos, la de los animales y la de los ecosistemas están estrechamente relacionadas. Bajo esta visión, el daño que se realiza al medio ambiente impacta directamente en la aparición y evolución de enfermedades a nivel global.

En el caso de Pantanos de Villa, la investigadora explica que este no solo alberga aves residentes durante todo el año, sino que también sirve como un corredor biológico de descanso para especies migratorias de Sudamérica. Al alimentarse en estos espacios, pueden volverse portadoras de estos microorganismos y facilitar su dispersión en otros hábitats y regiones.

“Todo está interconectado. Lo que nosotros hacemos como humanos, la fragmentación de áreas o hacer un saneamiento incorrecto de la basura, tiene un impacto que se ve reflejado en el ecosistema”, enfatiza la autora del estudio.

Educación para frenar la resistencia

De acuerdo con la especialista, ser portadoras activas de estas bacterias no conlleva una afectación drástica para las aves silvestres o un incremento en su tasa de mortalidad. Sin embargo, el problema surge cuando estas las esparcen en otros ambientes no contaminados a través de sus deposiciones.

Frente a ello, los investigadores resaltan que las soluciones estructurales deben enfocarse en el origen: la contaminación de áreas naturales protegidas. De esta forma se evita que se sigan degradando y amplificando las posibilidades de contagio de bacterias en la fauna.

En esta investigación también participaron los investigadores María Pons, Joaquim Ruiz y Luciano Palomino, miembros del Grupo de Investigación en Dinámicas y Epidemiología de la Resistencia a Antimicrobianos – “One Health” de la Universidad Científica del Sur; además de Jacqueline Hernández y Xiomara Caffo, del Departamento de Ornitología del Museo de Historia Natural de la Universidad Mayor de San Marcos.

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