Investigaciones científicas Paper

Melchorita, el puerto al sur de Lima que se ha convertido en una colonia clave para los pinguinos de Humboldt

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La investigación muestra cómo dos rompeolas en el terminal portuario de PERU LNG-Melchorita se han convertido en un ecosistema artificial óptimo para esta especie emblemática del Perú

Un estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad Científica del Sur, el Programa de Monitoreo y Evaluación de la Biodiversidad del Smithsonian Conservation Biology Institute y PERU LNG muestra cómo dos rompeolas construidos como parte de la infraestructura del Terminal Portuario Melchorita, ubicado en San Vicente de Cañete, se han convertido en una colonia de Pingüinos de Humboldt (Spheniscus humboldti).

La investigación recopila información desde la creación de estas estructuras hasta la actualidad (2008-2024). Antes de la construcción del rompeolas mayor, tan solo se observaban algunos pingüinos nadando en los alrededores; esto cambió en el año 2012, cuando se registró la llegada de 60 pingüinos a este rompeolas, y, un año después, se confirmó la presencia de los primeros nidos.

Para el año 2021, el número de pingüinos en Melchorita alcanzó un pico de 2,091 individuos, constituyendo en ese año, el 18% de la población total de Pingüinos de Humboldt en Perú, y convirtiéndose en la segunda colonia más grande de la especie en el país, solo superada por la de la isla Guañape Norte.

De acuerdo con Carlos Zavalaga, investigador titular de la Universidad Científica del Sur y primer autor del artículo, publicado en la revista científica Marine Ornithology, “la colonización rápida del rompeolas mayor fue un resultado imprevisto, pero esta infraestructura ofreció una condición inmejorable para los pingüinos”.

Los rompeolas están hechos en base a una combinación de roca ybloques de concreto, lo que creó numerosos agujeros, imitando los hábitats naturales de anidación del pingüino de Humboldt. Sumado a ello, la infraestructura también hizo posible la creación de ecosistemas submarinos que ofrecieron condiciones para la concentración de peces, alimento indispensable para estas aves.

El especialista señala que factores como la ubicación del rompeolas mayor, construido a 1.3 km paralelo a la línea costera, sin conexión a tierra, y el sistema de seguridad estricto del terminal portuario, ha evitado la amenaza de depredadores terrestres y la perturbación humana, lo que, en otras condiciones, podría causar un abandono de los nidos.

“No hay una infraestructura de estas características que usen los pingüinos para reproducirse en otra parte de la costa peruana, explica Zavalaga.

Una población golpeada por factores ambientales

Pese al crecimiento poblacional de pingüinos de Humboldt en Melchorita entre 2008 y 2021, el monitoreo continuo de la colonia determinó un descenso drástico en el número de pingüinos entre 2022 y 2024, registrándose apenas 245 individuos para enero de 2024.

Carlos Zavalaga explica que este patrón de decaimiento tuvo lugar también en diferentes colonias naturales de pingüinos de Humboldt a lo largo de la costa peruana, e incluso chilena, y fue causada por dos factores combinados. El primero fue la aparición del brote de gripe aviar H5N1a finales del 2022, que causó una alta mortalidad de diferentes especies de aves marinas en el Perú. Sumado a ello, el evento El Niño costero 2023 causó el calentamiento de las aguas marinas, lo que involucró una reducción en la presencia de peces disponibles para los pingüinos. Ambas situaciones provocaron una drástica reducción de la población de pingüinos de Humboldt en Perú.

Para el año 2025, la tendencia ha cambiado, pues los recuentos demuestran que la población se encuentra nuevamente en recuperación, y alcanzan los 600 individuos en enero.

“Existe una alta incertidumbre al preguntarse en cuánto tiempo la colonia de Melchorita podría recuperarse a años previos al 2022. Hay diversos factores que aún afectan a los pingüinos como la captura incidental en redes de pesca, competencia por alimento con la pesquería industrial de anchoveta, la introducción de roedores invasores a sus colonias, contaminación marina, expansión urbanística en la zona costera, turismo no regulado, por citar algunos”, explica el autor.

¿Qué lecciones sobre gestión ambiental deja este descubrimiento?

El éxito de la colonización es de alta importancia, ya que muestra el potencial de las estructuras artificiales como alternativa a la pérdida de hábitats naturales y la conservación de especies como el Pingüino de Humboldt, considerada vulnerable a nivel mundial, y en peligro de extinción en Perú.

Según indica Carlos Zavalaga, “se ha encontrado que Melchorita puede servir de modelo para otros proyectos portuarios similares en la costa peruana, en los cuales se construyen rompeolas que podrían también ser colonizados si se dan las condiciones”.

Además, el investigador considera que, para garantizar el bajo impacto humano en los ecosistemas artificiales, es necesaria una coordinación constante entre el equipo de monitoreo ambiental y las empresas que gestionan estos espacios, como PERULNG, en el caso del puerto de Melchorita.

“Nosotros venimos haciendo un monitoreo mensual desde el 2017, y estamos casi 8 años recolectando datos que nos permiten detectar no solamente incrementos o disminuciones en la población, sino también sus causas”, comenta el especialista.

¿Cómo se llevó a cabo este estudio?

El artículo es resultado del análisis de información recopilada a través de monitoreos sistemáticos realizados en diferentes fases, y un estudio de sitio que abarcó a ambos rompeolas. El primero de estos, el rompeolas mayor, es una estructura de 800 metros de largo, ubicada a 1.3 km de la costa; mientras que el segundo, denominado RLOF (Rock Load Out Facility), mide alrededor de 200 metros, y está conectada al muelle principal.

Los primeros avistamientos oportunistas fueron realizados entre el 2010 y 2012, registrados en informes diarios por parte del personal de seguridad de la Planta. A partir de 2013, se comenzaron a realizar censos completos mediante observaciones visuales directas en los rompeolas.

En el año 2016 se llevó a cabo una inspección directa y exhaustiva para determinar el número de nidos en las grietas.

La fase actual tuvo inicio en el año 2017, con la implementación de drones para capturar imágenes aéreas, con las cuales se realizan recuentos visuales de los pingüinos, diferenciando entre adultos y juveniles.

El grupo de investigadores continúa participando de los monitoreos mensuales de la población de pingüinos, performance reproductiva y desplazamiento en el mar mediante el uso de registradores GPS en minuatura, con el propósito de observar si Melchorita actúa como fuente reproductiva capaz de aportar con nuevos reclutas a otras colonias de pingüinos de Humboldt en la costa peruana.

Investigadores:

Carlos Braxtzo Phil Zavalaga Reyes

Contacto de prensa:

+51 962 744 069

ycollave@cientifica.edu.pe

kramirezp@cientifica.edu.pe