Con el compromiso de fortalecer la prevención y el bienestar en las comunidades, la Universidad Científica del Sur llevó a cabo el pasado 19 de mayo la Charla Con-ciencia. Esta iniciativa, desarrollada por la Carrera de Medicina Humana con el soporte de Científica Divulga, capacitó a agentes de salud comunitario y al público interesado bajo el título «Hantavirus: Prevención, riesgos y medidas de protección frente a una amenaza emergente».
La capacitación estuvo dirigida por el Dr. José López Revilla, reconocido experto en infectología y docente de Medicina Humana de la institución, quien profundizó en la naturaleza de este grupo de virus transmitidos por roedores y la importancia de la detección temprana en la labor comunitaria.
¿Qué es el Hantavirus y cómo se contagia?
Durante la sesión, el especialista explicó que el hantavirus no es un virus único, sino un conjunto de patógenos que se transmiten de roedores silvestres a los seres humanos. La vía de contagio más común es el contacto con la orina, saliva o heces de ratas y ratones infectados, un riesgo que se incrementa al realizar labores de limpieza en espacios donde dichos desechos se han secado. Asimismo, se indicó que el contagio puede ocurrir por mordeduras o por la ingestión de alimentos contaminados, aunque con menor frecuencia.
Síntomas de alerta
Se destacó la necesidad de identificar las señales de alarma, las cuales suelen manifestarse entre 1 y 8 semanas tras la exposición:
Fase inicial: Fiebre, escalofríos, fatiga y dolores musculares.
Fase crítica (Síndrome Pulmonar): De 4 a 10 días después, puede aparecer tos y dificultad respiratoria que empeora con rapidez.
Medidas clave de prevención
Ante la ausencia de un tratamiento farmacológico específico, se enfatizó que la prevención es la herramienta más efectiva para salvar vidas:
Control de roedores: Mantener viviendas, vehículos y bodegas libres de roedores silvestres.
Limpieza segura: Evitar barrer en seco en zonas infestadas, ya que el polvo esparce el virus en el aire.
Protección personal: Utilizar guantes de forma permanente y ventilar los espacios antes de ingresar.
Desinfección: Humedecer el área con una solución de lejía o desinfectante antes de limpiar con esponja o trapeador.
Finalmente, se recalcó la importancia de que los agentes comunitarios repliquen estos conocimientos en sus localidades e insten a la ciudadanía a buscar atención médica inmediata ante la sospecha de exposición y presencia de síntomas, recordando que la intervención hospitalaria temprana es vital.